lunes, 29 de julio de 2013

Mientras pienso existo



Pienso luego existo qué bonito. Ser o no ser querer o no querer qué mierda de canción. Allí eres o te hacen ser a palos o tienes que irte con tu música a otro lado. Mírame a mí en el fin del mundo o el principio ya ni sé. Hace un año tumbada en la playa o haciendo el amor en un edificio en ruinas y ahora encerrada en un octavo piso el cielo encapotado un frío que pela y esos trozos de hielo flotando en el mar. No tengo lujos para qué yo lo que quería era libertad para pensar y decir lo que me diera la gana. Por eso me largué me fui me piré to escape o como coño se diga en cualquier idioma o dialecto. Me daba igual el sitio la lengua lo importante era salir respirar vivir. Pero ellos se quedaron y los echo de menos cada minuto me siento culpable y deprimida. Los olores los sabores las texturas el sudor después de hacer el amor la gente gritando como poseída en la cola para entrar al cine. Esa película me cambió la vida comencé a pensar diferente a sentir diferente. El maricón que comía helado de fresa también tuvo que irse qué iba a hacer el pobre con un ladrillo en la mano si él era un intelectual. Estaba enamorado de su amigo pero el muchacho era heterosexual y de la juventud comunista como yo. Ya no ahora sé que era una utopía que nos usaron que nos sonsacaron con panfletos y consignas y después resulta que ellos eran unos farsantes con las despensas llenas casas y coches de millonarios. Por eso me largué estaba harta de fingir de tener miedo del hambre y los bichos dentro de la sopa en la residencia de estudiantes. Qué frío por Dios y esta calefacción que me reseca la garganta y me hace sangrar por la nariz. Quisiera salir al balcón quitarme la ropa saltar del viejo puente de madera y meterme en el agua calentita de mi playa. Pero no puedo ya dije que afuera hace un frío que pela así es todo el tiempo y lo peor es que no sale el sol creo que le cuesta llegar a esta latitud tan alta se agota por el camino y se queda a descansar a relajarse en una playa tropical. El trópico pescados fritos mulatas despampanantes criollos bien plantados el muro separándonos del norte maldito y opresor patrañas prensa oficial lo de aquí perfecto el paraíso terrenal los planes de producción de hortalizas sobre cumplidos lo de afuera una mierda niños que mueren de hambre con la barriga inflada de bichos que no es mentira pero también pasan cosas buenas. Ahora pienso hablo grito y también existo pero nadie me entiende ya no soy una sombra un títere que aquella gentuza manejaba a su antojo. Sin embargo igual sigo teniendo miedo de este frío de un idioma ajeno de que se me caiga el color del pelo perder mi acento mi identidad de ese hombre que yace a mi lado y que no me ama del hijo que pronto tendré y que no sé si va a entender mi lenguaje mi pasado mis costumbres un hijo sin sol corriendo alegre revolcándose en la nieve y diciéndome te quiero en idioma extranjero.

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