martes, 20 de agosto de 2013

La lluvia



La lluvia intenta derrotar al tiempo y las aceras.
Ríen felices las gotas, desfilan calle abajo
y se despiertan los tejados, las ventanas y los murmullos.

Regresas mojado y simple.
Traes la lluvia, las hojas de un otoño extinto
y de una primavera que llena de flores
mis sienes y mis tobillos.

Comienzo a contarte una historia de duendes traviesos,
pero tú prefieres el silencio,
llegar a tu casa donde te espera la costumbre
como un gato que dormita indiferente en el sofá.

Escucho un portazo. 
Otra vez cae el aguacero
y  un rostro infantil salta en los charcos olvidados de mi calle.
Te toco y beso las gotas en tus ojos,
empapada tu cara sobre mi cara y los sueños.
Cuando escampa otra vez te marchas
y dejas el cielo limpio y mi cuerpo húmedo.


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