jueves, 30 de abril de 2015

El último recuerdo


Fue a lamerse las heridas en un rincón de la noche. La luna no lo acompañó esta vez. En solitario gimió por la ausencia de las caricias. La noche, indiferente, miró con disimulo hacia otro lado. No hubo preguntas ni respuestas. Solo el guiño cómplice del silencio. Extenuado, se durmió cuando el amanecer comenzó a desgarrar la oscuridad. Los tímidos destellos de la mañana lo sorprendieron abrazado al último recuerdo.

lunes, 6 de abril de 2015

Crines en el viento




Solo el viento sabe sus secretos, solo las caricias pueden descubrir la suavidad del pelaje. Los ojos redondos y profundos te dejan el alma al descubierto. Huellas firmes sobre la hierba. Crines que se agitan enloquecidas por la fuerza del vendaval. El eco de otros tiempos llega como un susurro leve y cuenta historias en lenguas desconocidas. Ellos solo entienden el idioma de las caricias y lo que cuenta el viento en su eterno cabalgar por el silencio.

Islandia, otoño de 2014