lunes, 18 de mayo de 2015

Los sueños de las mariposas


Desde lo alto de aquel flamboyán la mariposa pudo comprobar que los hombres eran ambiguos e inconstantes. “Nada se puede hacer”, suspiró resignada. Voló un poco más alto y se regocijó con la suerte de ser una criatura alada. Repasó atentamente cada color y comprobó que tenía polvillo suficiente para seguir subiendo. Y se posó en la nube con forma de elefante. Se acurrucó en aquella suave textura y soñó que los hombres eran mariposas que habían renunciado a sus sueños.


No hay comentarios:

Publicar un comentario