lunes, 30 de noviembre de 2015

El hombre solitario: el miedo a envejecer


"El hombre solitario" es una película que relata con virulencia los vaivenes diarios de un hombre maduro, atractivo, mujeriego y desconfiado que se opone frontalmente a su propio envejecimiento. A partir de este momento, la gran mayoría de sus decisiones, tanto personales como profesionales, traspasan inevitablemente las líneas rojas del patetismo. Como consecuencia de sus actos, su vida entra en una deriva calamitosa.

He de reconocer que esta película ha removido mi conciencia y, por qué no decirlo, también mi estómago. Ha sido así porque el mero hecho de prestarle un mínimo de atención a la historia en sí, hace que salten automáticamente todas las alarmas, incluida la más desagradable: el verse uno mismo reflejado en el personaje que interpreta el protagonista. 

Por todo ello y por mucho más, esta película no es un plato que se pueda degustar fácilmente. Todo lo contrario. Ni siquiera un buen lavado de estómago o el cargo de conciencia nos quitarán el mal sabor de boca. No resultará nada fácil para cualquier espectador verse reflejado en un personaje tan patético como el que interpreta de forma magistral Michael Douglas. En mi caso, les puedo asegurar que aún siento los efectos secundarios de este honesto e imprescindible menú cinematográfico.

Postdata: Por suerte para el espectador, "El hombre solitario" resulta ser un traje a la medida del señor Douglas, lo cual se agradece.

Autor: Totó, el librepensador
Fotos: Google

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