jueves, 10 de diciembre de 2015

Blake Edwards y los derechos de los homosexuales





El próximo dieciséis de diciembre se cumplirán cinco años del fallecimiento de uno de los grandes directores del universo cinematográfico: Blake Edwards. Realizador de comedias inolvidables como son: "Desayuno con Diamantes", "Días de vino y rosas", "El Guateque", "La Pantera Rosa", "Víctor o Victoria", "10 La Mujer perfecta", etc, Blake Edwards fue algo más que un gran fabricante de carcajadas a granel. También fue un gran defensor de los derechos de los homosexuales mediante las historias y personajes de sus largometrajes. 

Cuando hoy día muchos se llenan la boca auto proclamándose defensores de los derechos del colectivo gay, el señor Blake Edwards, allá por los años 60, 70, 80 y 90, ya trataba, con toda la naturalidad del mundo, las relaciones de pareja homosexuales. Como ejemplos de ello, caben destacar las escenas de celos entre el compositor maduro Robert Webber con su joven maromo en "10 la mujer perfecta". A ella le sigue la dramática discusión de la pareja secundaria formada por los actores Michael Kidd y Don Gordon en " Una cana al aire". Pasando después por la salida del armario de todo un guardaespaldas en la sobresaliente "Víctor o Victoria". Y terminamos con la entrañable "casera" de la inimitable Audrey Hepburn, en "Desayuno con diamantes", que no es otro que Mickey Rooney. 

Todos los ejemplos antes mencionados forman parte de una obra que, en su conjunto, no dejaba indiferente a nadie y que, además, el creador de la misma tenía el detalle, inconsciente o no, de regalar a los espectadores dos tesoros de un valor incalculable:carcajadas a raudales y clases magistrales de respeto y tolerancia.



Autor: Totó, el librepensador
Fotos: Google

domingo, 6 de diciembre de 2015

"Lo mejor para ella": el declive del guardaespaldas que bailó con lobos.


La última película de Kevin Costner ratifica -parafraseando el título de una de las novelas del escritor checo Milán Kundera-, la insoportable levedad en que se encuentra la carrera del actor después del monumental fracaso de su película: "Waterworld", allá por el año 1995.

Lamentablemente, "Lo mejor para ella" es otro largometraje insípido, a los que ya nos tiene acostumbrados hace mucho tiempo el actor. El espectador se enfrenta a una historia que pretende bailar entre el drama y la comedia. Pero este elemento solo consigue aburrir hasta la saciedad al más pintado, pues ninguna de las dos opciones convencen.

Autor: Totó, el librepensador
Fotos: Google